Por todos es sabido que las cintas de correr (o de andar) son una de las máquinas de gimnasio más vendidas tanto para tener en casa como para un gimnasio comercial en un local. Lo que no sabe tanta gente es que puede tener ciertos beneficios respecto a la práctica del running en aire libre, siempre considerando las limitaciones que un aparato puede tener.

Por poner algún ejemplo, la superficie de la máquina de correr siempre tendrá una mejor amortiguación que el asfalto en carretera o el suelo de montaña, y eso hace que se reduzca la tensión sobre músculos y articulaciones y riesgo de lesiones.

Hay muchas cintas diferentes dependiendo de cuales sean tus objetivos, necesidades y bolsillo.

Qué tener en cuenta para comprar una cinta de correr

  • Precio: no nos engañemos. Lo primero que miran el 90% de las personas antes de comprar este tipo de elementos es su precio. Por muy bonita o moderna que sea la máquina, si no la puedes pagar no la comprarás.
  • Potencia: según el uso que vayas a darle a la cinta necesitarás que tenga más o menos potencia. Como la mayoría de personas desconocen la potencia necesaria, puedes mirar cuál es la velocidad máxima soportada. Esta suele venir medida de dos formas distintas: kilómetros por hora o minutos por kilómetro. La equivalencia sería 10km/h = 1 km cada 6 minutos.
  • Tipo: manual o motorizada, siendo estas segundas las más vendidas con mucha diferencia. El precio no cambia tanto entre ambas y suelen ser mucho más cómodas y modernas.
  • Capacidad de ser almacenada: básicamente cuánto espacio ocupa, si es (o no) plegable, si se dobla hacia arriba..
  • Peso máximo usuario: no todas las máquinas de correr están preparadas para aguantar el peso de cualquier persona. Algunas las limitan a 120 kgs y otras a más. Si tienes un peso superior a 100 kgs debería ser un factor a tener en cuenta.
  • Inclinación: hay cintas que permiten marcar un desnivel para que no corras siempre en plano. Si es algo que te puede interesar, asegúrate de que esa máquina que te gusta lo tiene. Con una inclinación del 15% se pueden llegar a quemar el triple de calorías que corriendo en plano.
  • Ordenador: aunque no todas las cintas disponen de uno, la gran mayoría si. Fíjate en qué tipo de pantalla lleva y cuales son los datos que esta muestra o sus prestaciones. Hay máquinas con sensores de pulso, otras con wifi, youtube… Eso si, el número de prestaciones extra suele ser proporcional al aumento de precio :)
  • Amortiguación: es la capacidad de la máquina de absorber el impacto tras la pisada. Cuanto más alta sea esta capacidad, menor será tu dolor de articulaciones y riesgo de lesión.
  • Diseño: hay máquinas muy chulas y otras bastante sencillas o incluso feas. Según cuán importante sea eso para ti, deberás tenerlo en consideración.
  • Superficie de cinta: es el espacio disponible para pisar. No todas las máquinas tienen el mismo, y, sobretodo si tienes una altura considerable, puede ser un factor a analizar.

Antes comentábamos que las cintas de correr pueden tener ventajas e inconvenientes respecto a la misma práctica en el exterior. Vamos a verlos en detalle:

Ventajas
  • Sobretodo si vives en una zona urbana, te ahorras el respirar aire contaminado por el humo de los coches.
  • Menor riesgo de lesión, debido a la amortiguación que ofrece la superficie de la máquina.
  • Puedes practicarla en cualquier momento y acabar cuando te plazca. Si sales a correr por la calle, requiere algo más de preparación y no puedes acabar el ejercicio hasta que vuelves al punto de partida.
  • Control de parámetros. Puedes ver en pantalla tu ritmo cardíaco, distancia recorrida, tiempo…
  • No pasas frío en invierno :)
Inconvenientes
  • Es más aburrido que si vas paseando por la calle.
  • Correr fuera es gratis, mientras que la máquina tienes que pagarla.

Ahora ha llegado un momento de comprar la cinta de correr que más se adapte a tus necesidades! :)

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